viernes, 20 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (V)



«Entonces, hermanos, decía que todos os habéis dormido. Despertad que viene el Novio. A muchos, esta convivencia ya les está despertando, mis palabras, la palabra de Jesucristo.»
Comparar las palabras de uno que no da un palo al agua con las de Jesucristo ya tiene delito, tanto como ponerse por delante, será para que no se espante, como el burro.
«Y puesto que tienen aceite, el fuego del amor vuelve a ellos, y la convivencia les ayuda.
Para muchos es inútil, no hay más aceite, no se enciende nada. No hay más aceite porque cuando Dios le dijo que se convirtiera -en la otra convivencia- no han querido. Dios se acercó en esa convivencia, le llamó y le dijo: "Desgraciado, deja tu vida", pero él se ha resistido, y por eso muchos hoy no están aquí; porque cuando Dios estaba diciendo: "Es hora de que te conviertas. Conviértete ahora", no han querido. Y más tarde cuando se dieron cuenta de lo que estaba pasando y quisieron convertirse, no han podido entrar. Dirán: "¡Señor, Señor, ábrenos!". No podrán entrar porque la verdad no puede ser mentira. El Señor es el Señor. No eres tú el Señor.»
Y mucho menos lo es uno que pretende que sólo se pueden convertir cuando él dispone y sólo tras tragarse sus rollazos.
«¿Quiero decir que algunos de vosotros estáis destinados a esto? Estáis destinados a que se vea que sois rechazados. Hacéis un gran servicio. ¿Por qué ese hermano es rechazado y tú no? Nunca pienso que es rechazado porque es peor que yo, sino todo lo contrario. Lo dicen los apóstoles: están destinados a ser rechazados para que se vea, para que todos podamos tener miedo y decir: "Podría sucederme a mí, porque yo no tengo menos pecados que él; tengo las mismas cosas, las mismas rebeldías. ¿Por qué a él?"»
Otra cita falsa de las que le gustan a Donki, en este caso para defender una predestinación que es contraria a la doctrina católica.
«Esto es un misterio. Amé a Jacob y rechacé a Esaú. Sólo una cosa para todos: si estás aquí, en esta convivencia, es porque te ha traído el Señor no para rechazarte sino para convertirte. Pero estate atento porque no sabes cuando será demasiado tarde, no lo sabes. No sabes si esta noche tendrás un infarto o si mañana estarás muerto. No conoces tu historia, Dios la conoce.
No creáis que decimos estas cosas porque las hemos dicho en todas las convivencias. Estoy hablando contigo concretamente, en serio. Es la verdad más grande. Y algunos que habían sido rechazados, digamos así, no creáis que ya os sabéis esta convivencia. No la conoces. Porque no eres la misma persona. Por eso te hemos invitado porque hoy eres una persona nueva: porque de un año a esta parte o de dos meses hasta el día de hoy, os han pasado cosas.
He visto, por ejemplo, un párroco que nos hizo la guerra toda su vida y nos odiaba. Ha bastado un momento, una taquicardia un poco fuerte una noche para que este hombre haya reconsiderado su vida seriamente, ha cambiado por completo. Ese hecho le ha hecho pensar.»
Por supuesto el párrafo precedente va a cabrear mucho a la “sicóloga” Reyes que no consiente que se hable mal de nadie porque sí, sin aportar datos y pruebas que justifiquen tanto mal hablar y mal decir del prójimo… ¿O será que a Reyes no le pican los chismes envenenados que vierte el CNC contra otros que son Cristo?
«Cada día nos suceden tantos acontecimientos. Es horrible etiquetar a la gente y pensar que es un deshecho y que lo será durante toda su vida. No es verdad. Nosotros pensamos que incluso a la persona más dura, Dios puede hacer milagros y puede cambiarla.
Por eso os hemos invitado a muchos de vosotros de quienes humanamente no se podía esperar nada, pero nosotros no os miramos a vosotros, miramos la acción del Espíritu dentro de vosotros, el Señor que os ama infinitamente y que es capaz de hacer en vosotros maravillas para que os abráis un poco, una rendija, os dejéis llevar un poco; fíate un poco de él –minúscula en el original, porque diosito no merece más- un poco de él y no pienses que es un tipo que en el fondo quiere frustrarte. Por esto, hermanos, esta es la primera Palabra de toda la convivencia. Esta palabra significa: "conviértete hoy"; algunos en esta convivencia  tomarán aceite. Coged aceite ahora porque tal vez no haya un más tarde. Y cuando quieras tomar aceite será demasiado tarde; la puerta estará cerrada. El Señor dice: "Convertíos ahora". Será por algo, ¿no? Si te pudieras convertir después ¿por qué te iba a decir el Señor "Conviértete ahora"? ¿Para hacerte sufrir?»
Faltaría más que no fuese Donki quien disponga lo que diosito tiene que hacer en cada momento. Es Donki quien decide cuando tiene que convertirse cada quien… pero me da que con los judíos ha pinchado en hueso.
«Lo último que dice hoy la palabra, un poco seca, es: 'No te conozco'. Veis que todas las palabras son duras. Esta es una palabra muy dura: "¡Señor, Señor, ábrenos!” Pero Él responde: “en verdad os digo que no os conozco". Esto también lo hemos experimentado nosotros en este escrutinio. No sólo yo sino también vuestros catequistas diremos a muchos de vosotros: "No te conozco, no te reconozco... ¿Quién te ha catequizado? Piensas como el mundo, piensas como los que han matado a Jesucristo. Después de 5 años piensas así, ¿quién le ha catequizado?".»
A ver si ha sido catequizado por los queridísimos hemanos mayores judíos. Por lo de pensar como los que mataron a Jesucristo lo digo.
«A nosotros nos pasó, nos ha tocado en los escrutinios ver gente que tiene una mentalidad, una forma de pensar absolutamente absurdo, lo contrario a Jesucristo, como si el demonio hubiese tomado por completo la semilla, la pequeña semilla de la palabra, del kerigma, del amor al enemigo, de la no resistencia al mal, de la comprensión hacia los pecadores; y aparece un espíritu de orgullo, de moralismo, de juicio hacia los demás, una mentalidad completamente opuesta al Evangelio.
"Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora".
Respondemos a esta palabra con un canto, el canto dice: Llévame tras de ti, corramos. Y es el Señor quien nos libra de nuestra debilidad, porque todos estamos dormidos, que nos toma y tiene misericordia de todos nosotros.
Canto: Que me bese con besos de su boca.»

miércoles, 18 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (IV)




«Esta es una parábola impresionante, que quiere decir esto: en tu comunidad has oído muchas veces decir: "Cuando sea cristiano, cuando reciba el Bautismo, cuando me convierta… Como si la conversión fuera un día concreto, y entonces fueras cristiano. Esta palabra te dice: “¡Hoy tienes que ser cristiano!”. Hoy, no mañana, ni dentro de un cuarto de hora, porque tal vez en un cuarto de hora te hayas dormido. El Señor te está llamando ahora. El contenido de esta parábola, ¿qué es? Lo explico de forma sencilla.
Las vírgenes no tomaron aceite. ¿Por qué no lo tomaron? Simplemente porque despreciaron la boda. Pensaron que la boda no era importante. Así como el Shema, que tú pensaste que no era importante y no tomaste aceite: y ahora ¿cuánto tiempo hace que no vienes a la comunidad? ¿Cuánto tiempo que no tienes aceite? Pero por Su misericordia el Señor te da hoy otra oportunidad. En el momento del Shema, el Señor te invitaba a convertirte, fue en ese momento que se te podía dar aceite; no lo tomaste, no quisiste. Esta misma convivencia: este es el tiempo en que el Señor te da el aceite, no habrá otra ocasión, no hay otro momento.»
Porque nadie, ni el Hijo, conoce el día ni la hora, sólo el Padre… y su predilecto Kiko, faltaría más.
«Hemos estado ahora en Palestina, los árabes nos invitaron a la comunidad, e incluso hoy los matrimonios no se acuerdan por amor, incluso hoy en día en países donde no ha llegado el progreso, los matrimonios los negocian los padres. Sabéis que en esa época existía el repudio, existía la dote; entonces, las dos familias se reunían para negociar todo el contenido de la dote, los campos, la casa, y si se separan, en caso de repudio, estipulaban el reparto económico que era muy importante. Cuánto más importante era la boda, más largas eran las negociaciones: en Oriente todo se hace despacio. Si un árabe te invita a casa, te puede dejar ir sólo después de tomar el café, pero el café no te lo da, porque primero te trae los platos, luego el queso, luego no sé qué, y no te puedes ir porque en Oriente la hospitalidad es todo un ritual. Todas las negociaciones son largas.
Entonces todas las vírgenes, las mozas del pueblo, están invitadas porque se casa una amiga, pero como la boda es muy importante las negociaciones duran mucho, y algunas chicas se confundieron y pensaron que esta boda era poco importante y que las negociaciones serían cortas. Como muchos de los que estáis aquí, que pensáis que esta convivencia no vale la pena, habéis venido por curiosidad, porque no sé qué. Todo lo que hace Dios es muy importante, cuando Dios actúa en tu vida te llama a conversión en ese  momento preciso.»
Ahí queda eso: Dios ha debido pensar que su hijo Jesús no fue eficaz y ahora se dedica a manifestarse por medio de Donki… y ahora voy y lo tuiteo.
«Estas vírgenes no han cogido aceite, no pensaron que las negociaciones pudieran ser largas, no trajeron aceite. Sus lámparas se apagaron porque el novio tardaba, y no tienen aceite de reserva. Entonces piden aceite a las otras. Bien, te digo una cosa: esto es el camino neocatecumenal. El camino neocatecumenal son las negociaciones. Todo el camino neocatecumenal es largo, porque es muy importante, porque importante es la boda que Dios va a sellar contigo, porque está en juego tu vida. Hay gente que desprecia estas negociaciones y se toma a juego el camino, tiene otras cosas más importantes. El cristianismo no es un flash, no es una emoción, no es una convivencia en la que te sientes bien y luego... ¡No! Quien entiende que esto es una cosa seria no se deja llevar por la emoción, el sentimiento, sino que coge consigo el aceite. Entiende que esto es algo serio, que aquí está la vida en juego, esto es serio, es maravilloso, y como todas las cosas importantes en la vida, lleva tiempo y tiene que madurar. Esta es la imagen.
Como las negociaciones son largas, todas se duermen; tú también, puesto que el Camino es largo, te has quedado dormido. ¿Hace cuánto tiempo que no venías a la comunidad? Ya no tienes amor por ella. Otros que tienen un poco de amor, que han tomado aceite, que leen la Palabra, también por rutina, por cansancio se han quedado medio dormidos. Bueno, esta convivencia es esta parábola. Nosotros somos los amigos, los amigos del Esposo que vienen a deciros: "¡Despierta, porque viene el Novio!" No cuando tú quieras. Ahora que estás cansado, a medianoche. Es ahora medianoche, es ahora que viene el Esposo, cuando menos te lo esperas, porque la vida es así, la muerte es así.»
Cuanto tú menos te lo esperes, pero sobre todo, a la hora y en el momento que disponga Kiko, que para eso se cree el rey del mambo.
«No puedes decir: "No moriré mañana". El Señor te ha traído aquí a patadas, aunque tengas una vida de pecado, aunque seas un rebelde, el Señor te ha traído aquí porque te quiere convertir, porque están en juego tu vida, tu salvación y tu felicidad. Si no quieres ser libre para siempre, puedes resistirte. Ante nuestra resistencia Dios se detiene, impotente, se hace débil en Jesucristo.
Puedes decir: "No quiero". Esta es la grandeza impresionante; a mí un hombre que se resiste a Dios me hace alabar a Dios. ¿Cómo es posible? Ningún tirano, ningún jefe de Estado permite que alguien se rebele, le mete en la cárcel, lo mata. Dios no. No porque sea un prepotente a quien no le importa nadie, no, ¡al revés! Porque es amor, nos ha dado una libertad inmensa, tan grande como Él mismo. Este es un aspecto que debemos entender. Tenemos un espíritu muy fascista, muy burgués, muy moralista; siempre nos escandalizamos del sufrimiento de los demás, es decir, del sufrimiento que es consecuencia de la libertad del pecado. ¿Y qué es el pecado? Es el uso que hacemos de nuestra libertad. Según nosotros no debería haber libertad, nos gustaría hacer como Hitler: a todos los anormales los esterilizamos, a los malos los metemos en la cárcel, a los malvados los exterminamos.»
Eso quisiera alguno, sobre todo para los obispos “endemoñaos” y perseguidores y a los cardenales que les hacen la guerra.
«Dejemos sólo a los buenos, para que yo nunca tenga un sufrimiento, para que pueda estar tranquilo, nadie puede equivocarse. Si alguien se equivoca lo enviamos a Siberia, a  un gulag. No es así Jesucristo. No tenemos el espíritu de sabiduría, la sabiduría de Dios, por eso no entendemos nada de la vida. Tenemos una mentalidad totalmente contraria al Evangelio. Este escrutinio es muy importante porque aquellos que continúan manteniendo esa mentalidad no pueden seguir adelante, porque esta mentalidad es la mentalidad del demonio, es la mentalidad que mata a Jesucristo, es lo opuesto al Evangelio.»
Es la mentalidad kikil.
 

lunes, 16 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (III)




«KikoCatequesis después de la lectura (Kiko)
Lo primero que quiero decíos es esto: los apóstoles le preguntan: "¿Por qué hablas en parábolas?" Y Jesucristo da una respuesta asombrosa, dice: "Para que escuchando no escuchen nada, oyendo no entiendan nada, viendo no vean, para que no se conviertan, y yo no los cure."»

Es costumbre de la casa poner comillas cuando la cita no es textual, sino imsginativs. La cita auténtica, que no pertenece al Evangelio proclamado es: «A vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas, para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone.» (Mc 4, 11-12)
«Así responde Jesucristo. Esta es una palabra para todos vosotros hoy. Algunos no entendéis nada, no veis nada. ¿Qué significa esto? ¿Qué significa esta palabra de Jesucristo?
El Evangelio dice que Jesús sólo explica el contenido de las parábolas a los apóstoles en secreto. A los fariseos, a todos los demás, les hablaba sólo en parábolas. ¿Por qué? ¿Qué quiere decir Jesucristo con esta frase: "Oyendo no entiendan nada, viendo no vean"? Esto no es comprensible, ¿verdad? Te lo explico, y lo vas a entender enseguida.
Una parábola es una historia que se puede interpretar en muchas formas, cada uno puede darle una interpretación. Entonces dime qué interpretación le das tú y te diré tu intención. Esto quiere decir Jesucristo: Hablo en parábolas para que se vea con claridad quien tiene un corazón malvado, no es honesto, no está escuchando lo que quiero decir, está aquí para ver cómo puede expulsarme, cómo puede destruirme, está escuchando con un corazón malvado. ¿Quieres tenderme una trampa? Bueno. En vez de hablar de cosas sencillas, hablo en parábolas, sólo podrán decir que dije algo estúpido, precisamente porque, al interpretarlo mal, se ven sus intenciones, donde está su malicia.»
Nada nuevo que Donki disponga lo que quería decir e incluso lo que pensaba Cristo. ¡Faltaría más que él no estuviese al tanto de los pensamientos de Dios!
“Para que oyendo no entiendan nada”. Precisamente porque la parábola no se entiende, quien escucha con buena intención no lo entiende y va a preguntar: "¿Qué querías decir? ¡Explícamelo!" Uno que va con buena intención. Uno que va con mala dice: "¡Esto es absurdo! Imagínate, compara el cristianismo con la boda, con la puerta que se cierra. ¡Es un moralista!". Ya lo ha interpretado mal. Entre nosotros, los que estamos aquí, hay de todo. Hay muchos demonios aquí dentro, muchísimos.»
Lo sabe a ciencia cierta porque con él siempre va al menos una legión de ellos.
 
«Yo vengo cansado, hemos pasado tantas noches sin dormir, durmiendo cuatro horas, yendo a la cama a la una o a las dos y levantándonos a las 6 de la mañana porque estamos haciendo el último paso.»

Los escruticiados del último paso son los que se han pasado las noches, sin dormir, trasnochando y madrugando para ir al trabajo, no así el nene al que no le gusta trabajar.

«Pero viniendo aquí, una cosa me ayuda y es el poder que Dios ha dado a los apóstoles para exorcizar, para expulsar a los demonios con el poder de su Palabra, para liberaos, porque los demonios os odian, los demonios hacen de vuestra vida una miseria, un infierno. Pero la Palabra de Jesucristo que traemos es una Palabra que temen. Incluso si vosotros no la entendéis los demonios la entienden y la temen y huyen. Porque Jesucristo dice: "Yo no hablo por mí mismo: digo lo que he oído a Aquel que me ha enviado".»

A los falsos profetas les gusta ponerse medallas que no les corresponden, como la de expulsar demonios. Es que son muy vanidosos.

«¿Qué significa esta parábola? Vosotros tenéis vida porque sois discípulos de Jesucristo y se os explica el contenido oculto de esta parábola. Otros no son dignos de recibir la explicación.»

El diosito del CNC es un cachondo que crea hijos indignos sólo para fastidiarles.
«¿Qué quiere decir Jesucristo con esta puerta que se cierra, con estas personas que no tienen aceite? Porque las vírgenes más simpáticas son aquellas que no tienen aceite, las otras son un poco extrañas, egoístas, no quieren dar aceite a las que no tienen. Las parábolas siempre tienen un contenido chocante porque, como dice Carmen, Jesucristo quiere poner al hombre en una perspectiva diferente a la normal; por esto siempre en la parábola hay algo anormal: Jesucristo quiere invitarte a mirar la realidad desde otro punto de vista.
¿Qué significa esta parábola? Esta parábola, lo dijo Carmen antes, dice sólo una cosa. Primero te quiero decir una cosa: Si estás aquí hoy esta noche, agradéceselo inmensamente al Señor, porque estás aquí hoy, no digo mañana, y hay otros hermanos que no están. Tal vez algunos hermanos ya no están en la comunidad. Tú puedes decir: "¡Pero a mí qué me importa la comunidad, estoy cansado!". Bueno, pero si resulta que es verdad que existe Jesucristo y que Él realmente nos ha enviado a nosotros, piensa que tú, hermano mío, estás aquí para escuchar a Jesucristo.»

Y te están dando gato por liebre, porque no predica a Cristo alguien de quien sólo salen juicios contra el otro.

«Y si resulta que es verdad el infierno, es verdad el cielo, como es verdad la muerte, como es verdad el contenido de la vida, como es verdad Jesucristo, que ha resucitado y está presente hoy, en nosotros, para ayudarte, aunque te resistas a Dios. Dios te hace violencia y te ha traído aquí de los pelos, porque tiene muchísima piedad de ti, porque entiende que en el fondo no eres malo, entiende muy bien que estás dominado por muchísimas dificultades, muchísimos problemas.
Jesucristo es uno que siempre piensa bien de nosotros, ¿sabes? Cuando lo están crucificando dice que en el fondo no son malos, no saben lo que están haciendo, les disculpa.»
Nada tan ajeno e incomprensible para un adicto al CNC como la disculpa, ellos prefieren pensar que todos les “hacen la guerra”, “les persiguen”, “están endemoniados”… Puro juicio contra el otro, que es lo que les sale de dentro.
«Estamos en un momento histórico en el que el comunismo y el fascismo nos enseñan siempre a mirar el mal en el otro. Patrones corruptos que se quedan nuestro dinero, que chupan la sangre de los trabajadores. Jesucristo, el Hijo de Dios que conoce al hombre, lo ve en un modo distinto.»

Artículos Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Seguir CruxSancta por Email