viernes, 17 de noviembre de 2017

Segundo escrutinio (XIII)



«Primera tentación: la tentación del pan
Quiero deciros algunas palabras sobre el pan, porque es muy importante: en nuestra sociedad hoy está vigente la frase del demonio: "No sólo de palabra de Dios vive el hombre sino también de pan".»
Aunque haya comillas, no se trata de una cita, salvo que tenga tanta familiaridad con el demonio que cite una conversación privada entre ellos dos.
«Por eso debemos dar pan al hombre, al Tercer Mundo, a la gente que sufre: de Dios se habla después, como si al hombre no le bastase Jesucristo; la naturaleza del hombre no es servir a Dios, sino trabajar: veamos qué significa eso.»
Sé de uno que si no fuma se muere. Según sus propias palabras, eso es así porque no le basta Jesucristo.
«El tentador se acerca a Jesucristo y le dice: "Si eres el Hijo de Dios, di a estas piedras que se conviertan en pan". ¿Por qué Jesús tiene esta tentación? Es muy simple: esta es la tentación que tuvo Israel en el desierto. Israel en el desierto murmuraba porque no le gustaba el maná, decía que no sabía a nada, que quería comer carne. Recordaba las cebollas de Egipto, dulces, exquisitas, y caminaba por el desierto diciendo que Dios era un mentiroso, un miserable, murmurando en su corazón, no amando a Dios con todo el corazón. ¡Como nosotros! Murmuramos en nuestro corazón porque no nos gusta el trabajo, porque viene el tercer hijo y la esposa no lo quiere y culpa al marido egoísta, a la píldora que no funcionó, etc. "Murmuran en su corazón contra Dios". El demonio entonces se acerca a Jesucristo y lo tienta con el pan porque son 40 días que Jesús no come y tiene hambre, un hambre tremenda, terrible, se siente consumido sin comer. Y le dice: "¿Por qué tienes que sufrir?, ¿por qué Dios, si Dios es amor, te da este sufrimiento, esta hambre? ¡Si tú eres el Hijo de Dios!"
El pueblo en el desierto dice: "Si Dios es Todopoderoso, si hay Dios, si dice que nos quiere bien, ¿por qué no nos da carne para comer?".»
Una y otra vez se usan comillas en frases que no son citas de libro alguno. Pero tal vez sean de conversaciones privadas con Satanás.
«Si dicen que Dios es amor, ¿por qué me sucede esto? No lo entiendo, no entiendo que sucede. ¿No dice la Escritura que Dios es Omnipotente? ¡Todo es posible para Dios! ¿No dicen que Dios es amor? Entonces, si Dios es amor y todopoderoso, porque yo, por ejemplo, no me he casado. O por qué, si Dios es omnipotente y bueno, me ha hecho tan feo, con una nariz tan grande, o me ha hecho jorobado, todo el mundo me desprecia y no encuentro trabajo. Si Dios es tan bueno y todopoderoso ¿por qué nos trae al desierto? ¡Explícamelo tú!»
¿Por qué afanarse para que la audiencia confunda a Dios con el genio de la lámpara o con el hada azul de los cuentos? ¿Tal vez para venderles la piedra filosofal como la solución a sus problemas?
«Estos razonamientos tan bellos son suficiente para que el hombre murmure: son los razonamientos que hacemos en nuestra vida para murmurar contra Dios.»
El argumento es burdo y bobo, porque semejante “razonamiento” sólo es adecuado para quien confunde a Dios con el mago de la chistera.
«Dios bien podría enviarte un ángel que se siente cerca de ti y te cuente todo: por qué eres jorobado, por que no estás casado, porque... Dice el Deuteronomio: "Te traje al desierto para que aprendieras algo allí: te di el maná para que supieras que no solo el pan vive el hombre, sino cada palabra que sale de la boca de Dios". Esto lo tienes que aprender con la experiencia. ¿No quieres aprenderlo? Bueno entonces te pasarás la vida buscando el pan.
Bueno, entonces el demonio le dice a Jesucristo: "Di a estas piedras que se conviertan en pan". El pan es un símbolo, un símbolo importantísimo. ¿Qué significa este pan? ¿Por qué Dios le lleva al desierto? Porque le quiere enseñar una cosa: el hombre no vive sólo para satisfacer el hambre: cuando el hombre hace de su vida sólo un aburguesamiento completo, vive feliz sin problemas, ha destruido su vida. Pero la primera tentación, por el pecado, que el hombre tiene en la existencia es esta. Y Dios tiene que ponerlo en una situación sociológica diferente, porque si no el hombre se frustra, se castra. Y la única forma que Dios tiene de ayudarnos es ponernos en un estado en el que no sea posible alienarse: una enfermedad, un desierto, una guerra, cualquier cosa. Porque a poco que sea posible alienarse, el hombre cae en la tentación, se aliena, se castra, y hace que su vida sea una basura: abandona su misión.»
Es decir, en el herético kikismo las guerras no son malas, no son consecuencia del pecado del hombre, sino que son bendiciones de un diosito tan limitado que tiene que recurrir a la fuerza bruta contra sus criaturas para “ayudarlas”.
«Primero el pan, hacer de mi vida un estómago, una cama cómoda, la sexualidad, una mujer... ¿y luego? ¿Te parece vida ésto? Pues esta es la tentación que presenta constantemente la Escritura: ya Abraham abandona a Dios por el pan. En la historia de Abraham hay una gran hambruna, y entonces baja a  Egipto en buscar de pan, sin tener en cuenta a Dios. Y para llenar el estómago antes que obedecer a Dios, Abraham tendrá que mentir y decir que su esposa es su hermana. También Esaú  vende su primogenitura por el pan, es decir, prefiere comer hoy, no solo lentejas: Jacob es astuto, y sabio, es la imagen de Israel; ha entendido que ser el primogénito no es algo despreciable, y tiene envidia de su hermano, que era el hijo primogénito elegido. Viendo que su hermano despreciaba esto y solo le gustaba pasar el rato, maquinó como hacerse con su primogenitura. Y Dios premió el amor de Jacob por la primogenitura. Muchos de vosotros estáis aquí porque habéis sido llamados como primogénitos para ser el pueblo de Dios. Pero a vosotros os apetece pasarlo bien: ser primogénitos implica algunas incomodidades, las preparaciones, abandonar ciertos pecados, vosotros renunciáis a esta primogenitura porque… ¡aquí se trata de pasarlo bien! Jacob, astutísimo, supo cómo robarle la primogenitura a su hermano. Y, de hecho, muchos de vosotros seréis cazadores y vendrán otros que querrán esta primogenitura. Jacob prepara un almuerzo, Esaú llega hambriento y prefiere comer hoy en lugar de ser feliz mañana: estos son los que prefieren pecar hoy y ser arruinados de por vida. Porque vale más para ellos un gorrión en la mano que cien años. "Dicen que hay otra vida después, pero yo de momento me la pego y después veremos que sucede". Entonces Esaú debe heredar todo como primogénito, pero todavía está muy lejos, todavía el padre está sano, falta mucho tiempo para convertirse en el primogénito y heredarlo todo, muchos años y vende la primogenitura para comer, mejor la vida ahora que la vida después.
La primera tentación que todos tenemos es la seguridad. El pan significa la seguridad, asegurarse la comodidad, el pan, la felicidad, la codicia entendida como pan, como dinero como posibilidad de comer. Pensemos en la sociedad de consumo: todo se basa en esta seguridad y, por tanto, es una sociedad anti-evangélica, completamente. Siempre digo en la catequesis que mi familia, que se llamaba católica, una familia que cree en Dios, etc., a mí nunca me dijeron: "Busca la verdad, ¿tú sabes quién eres?". Mi padre me decía: "¡Estudia!" Es decir, mi familia me impuso labrarme la vida en esta tentación: "Tengo que labrarme una posición, todo es posible. ¡Pero qué Dios, qué religión, qué filosofías! Tú te buscas una posición, te buscas un buen trabajo, tienes un buen sueldo y luego haces lo que te guste". Primero el pan. Lo contrario: no solo de Palabra de Dios vive el hombre, ¡no! Vive de pan.»
Y de cigarros, muchos cigarros, y de buen vino y algún puro y mariscadas, que no falten las mariscadas. 

lunes, 13 de noviembre de 2017

Segundo escrutinio (XII)



«Kikotesis sobre las tres tentaciones (Kiko)
Mateo presenta a Jesucristo como el verdadero Israel. Quiere demonstrar que Jesús no es un inspirado o un enviado cualquiera, sino que es verdaderamente un hijo de la Alianza, un hijo de Dios que ha cumplido el shemá. Jesucristo fue colocado ante el shemá que es el corazón de la Ley, este capítulo 6 del Deuteronomio: "Escucha Israel: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas". Los Diez Los mandamientos se resumen en dos: amar a Dios por encima de todo y al prójimo como a ti mismo.»
En la página precedente Carmen afirma que para los judíos eso no son mandamientos, sino simples palabras… El caso es contradecirse una y otra vez y no acertar ni así.
«Cuando le preguntan a Jesucristo: "Maestro, ¿cuál es el primer mandamiento de la ley?", Jesús responde: "Shemá Israel, escucha a Israel: Dios es el único Señor, ama a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas". "Es cierto, Maestro, tienes razón: amar a Dios vale más que todos los sacrificios".
Jesucristo es examinado sobre el shemá, que todavía hoy se recita en las sinagogas 2 veces al día, por la mañana y por a la caída de la tarde. Porque para los judíos la conversión es constante: cada mañana dices: "Señor, proclamo con todo mi pueblo que hoy estoy dispuesto a amarte con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas", vas al trabajo y  quizás por la tarde ya no estás tan dispuesto a amar a Dios. Y luego por la noche el shemá viene a llamarte, invitándote a reconocer que has abandonado a Dios.»
Sabido es que el CNC es para los “pedores” de todos, por eso Donki supone sin temor a que sea un juicio que ni uno solo ha sido fiel a Dios.
«Y a la mañana siguiente, otra vez. También es así en el cristianismo: esta mañana he podido decir que amo a Dios, pero esta noche no lo amo. Este shemá, que Jesucristo ha cumplido completamente, dice: "Escucha Israel...: graba estas palabras en la frente, átalas a tus muñecas y colócalas en las jambas de las puertas". Los rabinos para sostener la Escritura tienen filacterias, las cajitas negras que se ponen en la frente con una cinta de cuero, se atan a las muñecas; en todas las casas, en las jambas de las puertas, hay una de estas cajitas con la palabra del shemá.»
Qué pesado con lo que hacen y dejan de hacer los hebreos. En ningún Evangelio se recoge que Jesús o cualquiera de sus discípulos se pusiera la filacteria sobre la frente o atada a las muñecas, o que colocara una mezuzá en la puerta de su casa.
«Jesucristo cumplirá en la cruz el shemá: llevará en la frente una corona de espinas, clavos en las muñecas y el corazón traspasado. Es decir, ha cumplido hasta el fondo este shemá: con toda el alma, con toda la mente, con el intelecto -Jesús ha amado al Padre con toda el alma, el símbolo son las espinas-, con todo el corazón -traspasado completamente-, con todas las fuerzas. Se trabaja con los brazos, con las manos, con los puños y con las piernas: Jesucristo fue clavado en la cruz.»
Nueva remesa de ritos pesudo-mágicos que nada tienen que ver con el Cristianismo pero que evidencian que el diosito del CNC es un menda muy cruel. Porque en la época romana no fueron pocos los que murieron en la cruz, sin que ello tenga nada que ver con el amor a Dios (que tampoco hace ninguna falta emplear términos judíos para contar el cuento). Es decir, no está en la corona de espinas ni en los clavos el cumplimiento de nada, sino que son consecuencia del Amor.
«Esto, hermanos, no está escrito en ningún libro, nosotros no lo hemos oído nunca porque habíamos abandonado la raíz del cristianismo, que es el judaísmo. Se ha aplicado sobre el cristianismo el helenismo, las religiones paganas, Platón, se ha puesto esta cubierta sobre el cristianismo y se han abandonado las raíces.»
Falsedades desanimadas de ayer y hoy presenta una nueva trola. Y los demás a callar que en el CNC no se pueden hacer preguntas ni replicar.
«Hoy en día hay un movimiento en la Iglesia Católica fundamental, promovido por el Papa, para volver a las raíces. E incluso en Estados Unidos hay un movimiento llamado "Judíos para Jesús", judíos que creen en Jesucristo.»
Nada tiene que ver que desde el siglo I haya habido judíos creyentes en Jesús con todo lo anterior, pero es una estratagema usual de los manipuladores usar una afirmación cierta como si ello demostrase la validez de todo lo anterior, por más que no tenga ni la menor relación.
«Bueno, ahora veamos estas tentaciones: Jesucristo fue puesto dos veces en su vida ante el shemá. Ha sido examinado con estas tentaciones porque son las mismas con las que Dios ha probado a su pueblo, le ha preparado con estas tres cosas: corazón, alma, fuerza, en el desierto. También nuestro catecumenado es así: lo que pretendemos durante este catecumenado es examinarte, es ponerte ante estas tres cosas, que constituyen la vida cristiana, que hacen un cristiano
Vuelvo a recordar que cuando le tocó “murguear” a Carmen dijo que los judíos no tienen mandamientos y que allí no había examen de nada… La mentira tiene las patitas muy cortas y ya llega Kiko a poner la fecha del examen.
«En el primer escrutinio cuando en el primer diálogo el obispo te pregunta: "¿Qué pides a la Iglesia de Dios?" Respondiste: "La fe". Y "¿Qué te da la fe?". "La vida eterna". Entonces el obispote dijo: "Si quieres tener la vida eterna: Escucha, Israel: Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas".»
Ya está contando batallitas. Primero porque debe ser una situación extraordinaria que aparezca un obispo, yo nunca he visto a ninguno en los pseudo-ritos de la comunidad; y segundo porque el RICA (Rito de Iniciación Cristiana de Adultos) no indica que el oficiante, que alguna vez será el obispo, tenga que contar nada del Deuteronomio, sino que deja a su entera discreción que exhorte a los neófitos como vea más conveniente.
«Porque este es el camino de la vida, en el Deuteronomio está escrito que quien ama a Dios con todo el corazón, con toda tu mente y con todas las fuerzas tendrá la vida eterna. Cristo ha amado al Padre así y Dios lo ha resucitado, y hoy está aquí: esta Palabra se ha cumplido perfectamente en Jesucristo. Me gustaría saber si tú amas a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas: ahora serás examinado sobre esto. Sabemos que nadie puede, pero este escrutinio es también una catequesis que te coloca en la posición correcta, es una ayuda. Toda la catequesis, los escrutirnios, sirven para escrutar a los hermanos.»
Menuda trola y menudo cuento, lo de la ayuda, digo.
 

jueves, 9 de noviembre de 2017

Segundo escrutinio (XI)



«Monición a la lectura (Carmen)
Anoche proclamamos la palabra durante largo rato y no sé si habéis dormido bien esta noche; visteis ayer que hemos proclamado la palabra largamente que en el fondo siempre decía lo mismo: pienso que si con esta palabra muchos de vosotros os sentís incómodos, entonces la palabra ha cumplido su propósito que era despertarnos, quitarnos la estabilidad para encaminarnos quizás en alguna dirección.
A diferencia de ayer por la noche, hoy tendremos una palabra muy breve del Evangelio de Mateo, que abre la puerta de este escrutinio, una palabra que tendremos presente en estos 10 días. Estoy contenta porque, aunque no os conozca a muchos, esta palabra se nos presenta esta mañana como un talismán maravilloso que contrasta toda la realidad y todas las generaciones y todo nuestro futuro en la historia y nuestra realidad de hoy mismo. Para mí, esta perla maravillosa que contrasta todas nuestras adquisiciones, lo mejor que hayamos adquirido, luchado, acumulado en nuestro corazón, esto viene hoy a contrastarlo y nos llama a caminar en libertad porque hemos acumulado tanto, nos hemos hinchado tanto y no somos realmente libres para disfrutar la vida, la plenitud para la cual Dios nos ha creado.
Os digo que estoy contenta porque para mí esta mañana es verdaderamente una llamada de libertad y de amor: esto lo digo también para los catequistas, que son a quienes más conozco.»
Del primer equipo de kikotistas que tuve recuerdo nítidamente que en cada paso la depresiva del equipo aprovechaba cualquier monición que le tocase para asegurar que estaba contentísima. Entonces pensaba que era la medicación tan fuerte que tomaba que la ponía eufórica, ahora descubro que era parte del guion, que ella representaba a Carmen, otra depresiva, y que decía lo que le tocaba decir.
«Esta palabra hoy nos interroga profundamente a todos nosotros de una manera nueva; esto no sabíamos ninguno, esta no es una palabra que ya conocemos, esta es una palabra que hoy está viva y es completamente nueva.»
Sé que a los kikotizados les estimula y les alivia el tedio que haga comentarios sobre los rollos kikotréticos, pero no hay quien entienda los desvaríos de Carmen, así que lo siento por ellos, pero se quedan sin alivio para su escozor.
«Esta palabra abre este escrutinio y hoy no hay nadie que se libre de ella. Esta palabra nos sitúa hoy frente al propio Jesucristo. Jesucristo se pone ante esta palabra: Israel someterá a Jesucristo a este escrutinio.
Veo esta mañana cómo esta palabra es verdaderamente impresionante, que es esta piedra de tropiezo que hace sangre tantas realidades, que rompe nuestra realidad y nos da la oportunidad de apoyarnos en una realidad nueva, que crea verdaderamente la realidad más auténtica y rompe las demás cosas: una palabra así para descender a nosotros. No hay palabra más adecuada que hayamos utilizado tanto para expresar lo más importante que hemos recibido de nuestros padres, lo que hemos pensado que nos edifica verdaderamente, esta Palabra que es amor. Vamos a ver cómo Dios manifiesta y hace resplandecer lo que es el amor. El amor maravilloso con el que Dios se ha manifestado a los hombres: realmente todas estas seguridades que apenan nuestro corazón y nos hacen sufrir tanto, todas se desvanecen, porque no hemos construido un amor de verdad, hemos construido un sucedáneo falso de amor.
Toda la riqueza que hemos acumulado se contrasta con esta maravillosa riqueza de Jesucristo; y vemos que nuestras riquezas están podridas. Y así Dios con esta palabra que es muy hermosa contrastará no estos 10 días de escrutinio sino toda nuestra existencia; como sucede con la de Jesucristo. Veremos cómo Israel somete a Jesucristo para ver si este Jesucristo es un pentecostal, un carismático o un auténtico Hijo de la Alianza; si verdaderamente ha escuchado la voz de Dios: por esto se enfocará, se enfrentará Jesucristo con el Sinaí. Israel no tiene otro corazón que el dar testimonio de la presencia de Dios.
Para este escrutinio no hay preguntas... Sólo se contrasta con la primera palabra, el primer Mandamiento del Amor de Dios. Israel pone a Jesucristo ante este primer mandamiento. Con este primer mandamiento no chocamos esta mañana con un código, aunque seamos propensos a pensar con nuestra mentalidad legalista. El primer mandamiento... Esto no es normal: Israel no lo llama mandamiento, son 10 palabras.»
Un pequeño apunte, que esto sí lo he entendido: la Iglesia lo llama mandamientos, pero en el kikismo prefieren imitar a los judíos, que no son cristianos. Por algo será.
«¿Quieres ver a Dios? ¿Quieres experimentar su presencia? No tiene ojos ni pelo. Dios ha querido ser conocido a través de su palabra. Se ha manifestado como comunicación con amor, y para mí el vínculo del amor y de la comunicación es la palabra. El Sinaí ha visto la gloria de Dios y la ha experimentado el pueblo a través de 10 palabras. La primera palabra de todas "Yo soy el Señor, tu Dios": es su presencia la que irrumpe y precede. No es un código de exigencias, sino una presencia que toma posesión de un pueblo, porque el amor, ante todo, es una experiencia gratuita, la gratuidad de Dios que ha transformado a un pueblo que ha experimentado su presencia. Qué es el amor: la realidad del ser que tiene sentido en su existencia, en el desierto, la vida.
Por eso lo primero que ayuda a hacer presente a Jesucristo es si realmente se ha escuchado la voz, porque el primer mandamiento es: Escucha, "Escucha Israel". Si Dios se ha manifestado como palabra, lo primero es escucharla. Esta noche escuchaste a Jesucristo, si él (sic) escuchaba verdaderamente a Dios o si era como un catedrático cualquiera, si verdaderamente es un hijo del Sinaí, un hijo que ha escuchado verdaderamente la voz del Padre; por esto le dirán: "Si tú eres un hijo de Dios", y no solo esto, sino que esta voz fuera una realidad de Dios.»
De dónde sacarán esas “citas”. Fijo que de los Evangelios, no. En los Evangelios no aparece ese artículo indefinido delante de la palabra “hijo”.
«Si verdaderamente has experimentado qué es amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas: cosas que para nosotros son la misma cosa, o algo literario, este dinamismo que el relato de las tentaciones te parece una ficción, algo fuera de la historia. Y eso significa que Israel no fantasea con Jesucristo, sino que al contrario somete a Jesucristo al corazón de la propia historia de Israel, que es el desierto. Lo más duro en la historia de Israel ha sido el desierto: lo somete a la prueba del corazón, de toda su vida, de todas sus fuerzas, de todo su dinero, de toda su existencia.
Y estas cosas van en contra de todo lo que da sentido a nuestra existencia, y no de una vez para siempre, sino que continuamente tendremos esta contradicción.»
Menuda película se monta el menda. Para empezar Israel no cree en Jesucristo, sino que lo ha despreciado. Para continuar, en el primer eskruticidio decían que tenías que pasar por ahí sólo una vez y ya, nunca más, y ahora resulta que es continuamente… Los hay que no son de fiar.
«Por esto se levanta Jesucristo delante de nosotros...: con esta Palabra rompe todo sentimentalismo, todas las proyecciones de un paraíso maravilloso fundado sobre la ley.
Este es el amor que Dios dona en la historia que contrasta con todas nuestras creaciones de cada día. A lo único que invito –se lo digo también a los catequistas-, es a permitir que Jesucristo se alce ante nosotros, esta verdad, porque lo que Dios ha dado no es un ideal, que nosotros mismos podamos esforzarnos por ser buenos, sino que es un regalo total que Dios nos hace esta mañana. Dios irrumpe aquí como en el Sinaí y abre ante nosotros una senda gratuita para llegar a Jesucristo. Por esta razón es un banquete, se presenta una palabra en un banquete, un amor que Jesucristo nos presenta. La realidad es que esta vía es la única que conduce a la resurrección, a la vida. Os invito a escuchar con humildad y a dejaros invadir, guiar a lo que el Señor nos quiere dar hoy. Y no penséis que ya lo sabéis todo, bien vosotros que repetís el escrutinio o bien los catequistas, sino que esta palabra salta a la Vida Eterna.
Lectura: Mt 4,1-11»

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